Derramas en la comunidad: cuándo y cómo se aprueban
Una derrama es una cuota extraordinaria que la junta aprueba para pagar un gasto que no cabe en el presupuesto ordinario, como reformar la fachada o sustituir el ascensor.
Qué mayoría hace falta
Depende de la obra. Las obras de conservación obligatorias, las necesarias para que el edificio esté en condiciones de seguridad y habitabilidad, no necesitan acuerdo previo de la junta para ejecutarse, aunque sí se aprueba cómo se reparte el coste.
Otras actuaciones, como instalar un ascensor, suprimir barreras arquitectónicas o mejorar la eficiencia energética, tienen mayorías específicas en la ley, en muchos casos inferiores a la unanimidad.
Si se vende el piso con una derrama pendiente
Las derramas para pagar mejoras corresponden a quien sea propietario cuando cada cantidad se vuelve exigible. Si la derrama se paga en plazos, el vendedor abona los vencidos antes de la venta y el comprador los posteriores.
Comprador y vendedor pueden pactar otra cosa en el contrato, pero ese pacto solo les obliga a ellos: frente a la comunidad responde el propietario de cada momento.
Cómo preparamos una derrama
Antes de la junta pedimos y comparamos varios presupuestos y proponemos un calendario de pagos asumible, para que la decisión sea clara para todos los vecinos.
Información general sobre la Ley 49/1960, de Propiedad Horizontal, revisada el 1/11/2026. No sustituye al asesoramiento sobre un caso concreto.